3 momentos de una empresa en los que hay que ser realista

El optimismo es fundamental muchísimas veces a lo largo de nuestra vida, para saber llevar de la mejor forma posible las cosas que nos suceden, los problemas y los contratiempos. Pero en la vida de una empresa, debemos ser realistas en muchos momentos, ¿cuándo?, ¿por qué? Aquí tienes la respuesta.

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1. Durante los contratiempos
Ser demasiado positivo durante los contratiempos pensando que todo se solucionará por “arte de magia” es de todo menos productivo para tu empresa. Si las cosas van mal, hay problemas de liquidez… ¡abre los ojos! Sé realista y afronta todos esos problemas para solucionarlos a la mayor brevedad posible.

2. Ante las malas críticas de los clientes
No vale con responder con simpatía y optimismo a los clientes más críticos, eso es tan sólo una parte. Debes asumir que si las críticas se suceden es por algo, se realista y consciente de que no todo va tan bien como tú creías. Obviamente tu negocio o empresa no puede gustarle a todo el mundo, pero debes tener los ojos bien abiertos para subsanar cuanto antes las deficiencias de las que te alertan tus clientes.

3. O si no llegan clientes…
Puedes pensar que ya llegarán, que lo mejor está por venir… perfecto, eso no está nada mal. Pero debes mantener ese optimismo siendo realista y viendo que si los clientes no llegan a tu empresa y no solicitan tus productos o servicios es porque, desde luego, algo estás haciendo mal. A veces ponernos en lo peor y actuar como si fuese el último día de vida de nuestra empresa es lo único que nos hace abrir los ojos y actuar.