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El poder de los mantras

Todos tenemos esa pequeña voz en nuestra cabeza diciéndonos lo que podemos o no podemos hacer. Todos hemos tratado de calmar esas dudas y frustraciones mientras avanzábamos hacia nuestros objetivos. Entonces, ¿cómo podemos comenzar a aprovechar el poder de nuestro crítico interno, y enseñarle nuevos mantras positivos que nos darán perspectiva y nos mantendrán motivados?

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MJ Ryan es un experto en cumplimiento humano y un entrenador ejecutivo para líderes de todo el mundo. Entre sus clientes se encuentran Microsoft, Time Warner y el ejército estadounidense. Ella es la creadora de la serie de actos aleatorios de la bondad y su nuevo libro es Cambiadores del hábito: 81 mantras que cambian para realizar conscientemente sus metas.

¿Cómo puede repetir un simple lema realmente producir un cambio de comportamiento duradero real?
La razón tiene que ver con nuestros cerebros. Fundamentalmente, la mayoría de nuestros comportamientos son automáticos. Los que ya estamos haciendo, no tenemos que pensar en ellos. Es por eso que son hábitos, ¿verdad? Estamos perfectamente estructurados en nuestro cerebro para hacer lo que ya estamos haciendo. Para hacer algo más se necesita entrenamiento, concentración y conciencia. Requiere recordar que queremos hacer esto en lugar de eso.

Lo que hacen es llevar a su conciencia el nuevo comportamiento. No son afirmaciones. No estás diciendo: “Soy inteligente, soy maravilloso”; En realidad estás diciendo algo que te recuerda lo que se supone que estás haciendo que es diferente. Cuanto más lo hagas, antes se convertirá en automático y, finalmente, en hábito.

¿Las decimos en nuestra cabeza o las escribimos?
El objetivo de ellos es ayudarte a recordar lo que quieres hacer por lo que tienen que ser pegadizos. Si los dices o los cantas o los escribes, no importa. Lo que importa es usarlo, así que cualquier método va a ayudarte a conseguirlo. Normalmente, al principio cuando realmente no tenemos un hábito, es útil tenerlo en el exterior.

Muchas de las razones por las que no cambiamos es porque nos mantenemos inmersos en nuestras cabezas. Realmente requiere trabajo. Comprométete ha hacer algo que has estado tiempo queriendo hacer, no solo a hablar de ello.