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Continua apuesta por la innovación

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Kike Sarasola, Presidente y Fundador de Room Mate Hotels y BeMate.com

Ha revolucionado el concepto hotelero con su cadena global Room Mate Hotels, algo reconocido a todos los niveles tanto en el mercado nacional como internacional. La continua innovación y reinvención del negocio han sido muy importantes para alcanzar este éxito, pero él considera que “la verdadera clave es aplicar el sentido común y nunca dejar de pensar en el cliente”. En su evolución Room Mate Hotels ha dejado patente que gusta de innovar y ser disruptores en un sector tan acomodado como el hotelero. “Lo hicimos cuando implantamos el desayuno hasta las 12:00, el wifi gratis o hace poco con WiMate, nuestro wifi gratis en toda la ciudad”.

Hace dos años lanzó la plataforma colaborativa de alojamientos turísticos BeMate.com, una empresa todavía muy joven, pero que les está funcionando realmente bien. “Cuando la monté me pusieron a parir porque decían que quitaba negocio a los hoteles pero yo no estoy de acuerdo: hay que dar al cliente la libertad de elegir entre quedarse en un apartamento o en un hotel”. Ahora mismo están ya implantados en ocho ciudades: Madrid, Barcelona, Málaga, Estambul, Florencia, Ámsterdam, Miami y Nueva York, y quieren llegar a otras grandes capitales europeas a lo largo de este año.

El siguiente e imparable paso ha sido la consolidación de Kike Sarasola como marca personal sinónimo de innovación y éxito empresarial. La prueba está en las conferencias que sobre el tema está impartiendo por medio mundo. “Nada de lo que es hoy Room Mate Hotels habría sido posible sin un gran equipo humano. Yo no sé de todo, pero me rodeo de los mejores”.

Aunque tras la crisis el mercado hotelero vuelve a recuperarse y a apuntar aún más alto, él prefiere ser cauto: “No estamos haciendo los deberes; es necesaria una gran reforma de toda la planta hotelera, sobre todo en la costa”. Tiene claro que para seguir siendo una marca destacada y puntera en el sector, el reto es no dormirse en los laureles, no creer que ya esté todo hecho o inventado. “Siempre hay hueco para innovar, para dar una vuelta de tuerca, para nunca dejar de pensar en el cliente, en sus necesidades, en cómo puedes mejorar su experiencia.”