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La mujer que cambió el rumbo de la lencería

La mousse est á la biére ce que la lingerie est á la femme: une fine dertelle qui separe du plaisir

meneame
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¿Pero el placer para quién? Es lo que pensó Cora Harrington, fundadora del blog The Lingerie Addict, cuando empezó a escribir sobre ropa interior.

Lo que comenzó siendo un ‘hobbie’, donde una mujer con preocupaciones de mujer plasmaba sus inquietudes de mujer, hoy se ha convertido en un blog que cuenta con miles de seguidoras y que es, además, una gran plataforma online de venta de ropa interior.

¿Puede lo cómodo ser sexy? ¿Es lo mini más provocativo? ¿Seda o encaje?

Todas estas preguntas sobre lencería van sin darnos cuenta dirigidas a satisfacer el deseo de los hombres, pero, ¿y nuestro deseo? ¿quién hace ropa interior para todos nuestros estados de ánimo? ¿quién diseña para nosotras y no para ellos? Y esto es justo lo que Cora Harrington quiso cambiar.

Para ello se puso frente a un espejo y se hizo una serie de preguntas que iba compartiendo con sus lectoras. Poco a poco el blog empezó a tener miles de seguidoras y cuando quiso darse cuenta se había convertido en la CEO de una empresa en Internet. Una empresa, cuyo cliente potencial era, nada más y nada menos, que la mitad de la población mundial.

En este blog se puede encontrar ropa interior para todos los tipos de mujeres. No existe ese abismo entre ángel de Victoria Secret o plus size. Lo sexy es para todas, lo cómodo es para todas, las tallas son todas.

El secreto del éxito no es solo la sinceridad y cercanía que la fundadora ha demostrado desde sus inicios: Cora escribe sobre situaciones de su vida cotidiana y expone sus dudas acerca de ciertos aspectos sobre su propia ropa interior. El éxito de Cora ha sido convertirse en una empresaria sin siquiera ser consciente. Su blog es en un lugar donde pequeñas firmas de lencería se han hecho visibles y donde pueden acceder a gente que de otra forma no habrían podido.

¿El Amazon de la ropa interior? Podría ser. Lo que es seguro es que su contador de seguidoras no para de subir, y con él, las ventas.