20minutos

Tienes que dejar tu trabajo actual

Pasan los días y vas de casa al trabajo sin pena ni gloria. Según están las cosas, quizá lo último que te planteas es dejarlo y ese pensamiento te hace tragar con todo. Pero, ¿realmente te compensa? A veces, anteponer tu felicidad y tus verdaderos intereses a las exigencias laborales no es buena idea. Si estás en esa situación y te está costando tomar una decisión, a continuación enumeraremos 7 cosas que te ayudarán a sopesar si realmente debes abandonar ese puesto en el que estás.

meneame
Compartir


1. No hay posibilidad de evolucionar
Tu trabajo es siempre el mismo y no tienes ninguna posibilidad de mejora de condiciones, de adquirir nuevas funciones ni de promocionar. Si quieres crecer como profesional, quizá estancarte en un mismo puesto de por vida no sea lo más adecuado.

2. No respetas a tu jefe
Un buen empleo puede convertirse en un calvario si no se tiene el jefe adecuado. El jefe no necesariamente ha de caerte bien, pero profesionalmente debe ser de tu agrado y ser alguien que motiva, que inspira y que enseña. Si no tiene ninguna de estas cualidades, no tienes un buen jefe.

3. La empresa va en declive
No hace falta ser como los músicos de Titanic. Todas las empresas tienen malos momentos, pero si no tiene pinta de mejorar, sino todo lo contrario, lo más aconsejable es buscar otro empleo y marcharse antes de que la situación sea demasiado inestable.

4. Te sientes infravalorado
Es habitual encontrarse con gente a la que parece que le cuesta, e incluso le molesta, reconocer los méritos de los demás. No es necesario que te aplaudan cada día, pero si nunca ves reconocido tu trabajo, la situación laboral puede ser muy frustrante. Busca un lugar donde te valoren como profesional.

5. No te apasiona lo que haces
Todos los trabajos tienen pros y contras, pero los últimos son más sencillos de sortear si te gusta lo que haces y el fin merece la pena. Si no tienes ningún tipo de motivación y lo único que deseas es hacer las cosas cuanto antes y marcharte, debes buscar otro trabajo.

6. Te sientes fuera de lugar
La cultura de la empresa no va para nada con tu personalidad. Desde la vestimenta a los horarios, pasando por flexibilidad a la hora de trabajar, todo influye a la hora de estar a gusto en una empresa. Si los valores de la compañía en la que trabajas no concuerdan con los tuyos, sal de ahí. No vas a estar a gusto jamás.

7. Quieres algo mejor
No hay mayor signo de que debes marcharte de una empresa que pensar constantemente que quieres un trabajo mejor. Si quieres otra cosa es porque no estás del todo contento, si no, no querrías moverte de tu puesto, como mucho querrías promocionar.