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Cómo cuidar el lenguaje no verbal en los negocios

Vas a acudir a cerrar un trato de negocios, tienes pensado todo lo que vas a decir. Incluso llevas notas con datos para ayudarte a recordar, pero… ¿También tienes preparado el lenguaje no verbal?

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En muchas ocasiones lo que decimos no concuerda con nuestros gestos, para que esto no ocurra, debemos cuidar bien nuestro lenguaje no verbal.

Si quieres estar preparado para los negocios, debes cuidar igual de bien lo que dices y el cómo lo dices, por eso os vamos a dar unos consejos a continuación para que vuestra comunicación sea un éxito.

1. Amóldate a la situación. No es lo mismo tener una reunión informal en una comida, que en un espacio privado en unas oficinas. Debes adecuar tus gestos o tu tono de voz según el ruido que haya, si hay desconocidos cerca o si estás reunido con una o varias personas. No existe un decálogo exacto para todas las situaciones de negocios, hay que saber adaptarse.

2. Mira a los ojos a la otra persona, sin llegar a ser intimidante. Aunque si hablamos de negocios, es mejor pecar de lo segundo que no mantener la mirada. Un truco (si no te sientes cómodo) para tener una mirada equilibrada sin ser intimidante es mirar justo entre ceja y ceja.

3. Cuida el movimiento de tus manos. No solo con los gestos que acompañen tus palabras. También vigila no mover excesivamente las manos cuando estés escuchando, ya que puede mostrar nerviosismo.

4. A la hora de saludar, siempre da la mano. Obviamente depende del grado de confianza que tengas con la otra persona, pero en un principio es mejor dar la mano que abalanzarse a dar dos besos (sobre todo en el caso de las mujeres).

5. ¿Aprieto mucho o poco la mano? Es una pregunta que muchas personas se hacen, obviamente te dirán que un grado medio, pero nosotros os aconsejamos que en el saludo seas más suave que en la despedida. Si has cerrado un trato, dar la mano con fuerza puede inspirar seguridad.

6. Mantén una postura correcta. Es decir, no te pongas excesivamente cómodo, pero tampoco te quedes rígido. La verdad que en el caso de la postura lo mejor es “dejarse llevar” para mostrar naturalidad. Intenta comportarte igual que si te encontraras en la oficina del trabajo.

7. No te olvides de sonreír. Sí, es cierto que los negocios son una cosa seria, pero esbozar una sonrisa de vez en cuando mostrará que te sientes cómodo en la situación. Además, siempre es más fácil convencer a otros si te muestras como una persona agradable.