20minutos

Teresa Fdez-Valdés: “Hoy es muy común recibir la petición de que las protagonistas de las series sean mujeres”

Showrunner. Pontevedra, 1980. Productora ejecutiva y fundadora de Bambú Producciones (de cuya factoría han salido las series ‘Velvet’, ‘Fariña’ y ‘Las chicas del cable’, entre otras). Recibió a principios de año una medalla de honor en el MIPTV de Cannes (un mercado de distribución global y el principal evento de desarrollo de contenido de televisión y online). Es la primera española en recibirla, y se concede a quien contribuye al desarrollo del sector audiovisual. Además, la publicación ‘The Hollywood Reporter’ la situó entre las 20 mujeres más importantes de la televisión mundial.

meneame
Compartir

El sector audiovisual en Estados Unidos ha abanderado el movimiento #Metoo. Actrices (sobre todo), directoras y otros roles del cine y la televisión han alzado su voz en los últimos tiempos para reclamar igualdad y para denunciar abusos de poder masculinos. Teresa Fernández-Valdés forma parte de ese mundo como showrunner (autor-productor de una serie). Su experiencia, por fortuna, ha sido mucho más amable. “Nunca me he encontrado con una barrera infranqueable por el hecho de ser mujer ni me he enfrentado a una situación de abuso. Ser mujer no ha condicionado mi carrera. Todo lo contrario, he recibido el apoyo y la complicidad de todos los hombres que me rodean, en especial de mi marido y socio, Ramón Campos. Pero entiendo que el hecho de que haya pocas showrunners es herencia de una industria que hasta ahora estaba dominada por hombres, aunque hoy está totalmente abierta a recibir historias capitaneadas por mujeres y protagonizadas por mujeres. Es fascinante participar en los mercados internacionales y ver que cada vez hay más al frente de grandes historias. Algunas de las series más reconocidas en los últimos años están abanderadas por ellas: The Affair, Big Little Lies, Empire, Master of Sex…”, comenta. “En esta industria hay muchísimas mujeres clave desarrollando carreras de éxito, pero no se hablaba de ellas. Ahora tenemos la oportunidad de hacerlo. Es uno de los sectores más abiertos a recibir y potenciar la carrera de una mujer”.

Sin embargo, es consciente de que no todas pueden decir lo mismo. “Para aquellas que, por su entorno, viven oprimidas y/o sometidas, es fundamental que a través de la ficción conozcan otras realidades que les permitan reafirmarse como mujeres y enfrentarse a aquello que las anula o las limita. El sector audiovisual tiene el poder de influir e incluso de educar a la sociedad. Hay millones de niños y adolescentes en todo el mundo que pasan más de cuatro horas pegados a la televisión o navegando por internet. Es muy importante que el contenido que consuman contenga las claves de respeto, igualdad y diversidad que nos hacen libres. Sin duda alguna, hay una sensibilización grande de todas las cadenas y plataformas hacia este movimiento. Hoy es muy común recibir la petición de que las protagonistas de las series sean mujeres. Mujeres fuertes que puedan convertirse en referentes para todas aquellas que aún estén despertando a esta reafirmación mundial de la mujer”.

Lo que no cree es que haya una forma femenina de crear ficción. “Cada individuo, sea hombre o mujer, es capaz de hablar de sus inquietudes, sentimientos, experiencias. Esto no quiere decir que las mujeres sólo podamos crear historias de mujeres y los hombres sólo historias de hombres”.

Para arrimar el hombro a la causa, ella se propone apostar por mujeres y hombres por igual. Y en sus series intentan evitar cualquier expresión que pueda suponer una ofensa o agravio para cualquier colectivo. “Entiendo que vamos por buen camino, que la atención debe seguir alerta y que quizás haya que pegarle una buena sacudida a esos consejos de dirección heredados de antaño que siguen presentes en algunas corporaciones y grandes compañías. En el fondo, creo que ellos mismos deberían hacerlo motu proprio o se quedarán obsoletos. La clave son las nuevas generaciones. Nuestro comportamiento en nuestras familias y el ejemplo que les demos a nuestros hijos serán suficientes para hacer el cambio. Tengo dos niñas de 7 años y hay muchas cuestiones sobre la mesa que ellas ni se preguntan porque no sienten una desigualdad frente a nadie. Nunca han tenido que renunciar a nada por el hecho de ser mujeres. Confío (deseo) que no lo tengan que hacer jamás”.

Fernández-Valdés está en la cresta de la ola en un sector en alza. “La apuesta por el contenido y el talento creativo nunca ha tenido semejante demanda. España se ha convertido en uno de los países de referencia mundial cuando hablamos de ficción televisiva, por su calidad y por el idioma. Tenemos que aprovecharlo para conseguir que la apuesta internacional por nuestro mercado se haga fuerte. Además, cada vez hay más jugadores dispuestos a apostar por la ficción. En España, Netflix, Movistar y HBO son una realidad presente, más las televisiones en abierto, y aún están por llegar Amazon, Apple y Youtube, entre otros. El reto es conseguir que la apuesta que hagan sea por mucho tiempo”. Por ahora, los canales en abierto se decantan por el live entertainment, dice Teresa, de manera que su programación se llenará de eventos en directo, tanto programas como eventos deportivos y noticias. “Ahora más que nunca es clave para ellos que el público no abandone. La oferta es descomunal y parece que la llamada con la que pueden tener más éxito es con cualquier evento que, si no lo vives en directo, no será lo mismo. Además, el público domina más que nunca la situación y tiene claro que las series de ficción las verá cómo y cuándo quiera, por eso la ficción es una apuesta fuerte de las plataformas como Netflix, Movistar y HBO”.