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Por qué debes ser optimista en tu trabajo

Seguro que alguna vez te han dicho que la actitud con la que afrontes las cosas es determinante para el resultado. Estos son los beneficios de comenzar la jornada laboral con una sonrisa.

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Seguro que has escuchado mil veces aquello de que el día comienza mejor si te levantas con una sonrisa, o que si sonríes a la vida, la misma vida te devolverá la sonrisa, pero, ¿sabes hasta qué punto son ciertas estas frases motivacionales?

Por supuesto que afrontar todos y cada uno de los momentos del día a día, los buenos y los no tan buenos, con una actitud optimista y siendo positivo, te ayudará a ser más feliz, a mejorar la calidad de tus relaciones sociales, y estar más a gusto contigo mismo.

A menudo escuchamos hablar de la importancia de tener un carácter optimista, de ser positivo ante las dificultades y las adversidades, acudimos a yoga buscando paz interna o realizamos cursos de coaching para saber cómo encaminar nuestra vida, pero pocas veces se habla de la importancia que tiene para tu vida profesional ser una persona con una mirada positiva.

Podríamos extrapolar al ambiente laboral los beneficios de ser en tu vida personal una persona optimista, pero por si te queda alguna duda, te contamos las cuatro ventajas más primarias de comenzar cada día el trabajo con confianza en ti mismo y una buena sonrisa:

PARA SUPERAR LAS DIFICULTADES

Encajar los golpes inesperados y resistir a las adversidades en el mundo laboral es algo tan real como la vida misma. Como tarde o temprano sentirás el fracaso laboral en algún momento de tu carrera, mejor afrontarlo con una actitud optimista. La actitud que tomes antes las dificultades te va a determinar a encajarlas como un fracaso o como un aprendizaje.

PARA OBTENER MAYORES LOGROS

Al conseguir superar mejor las dificultades, o al menos, con una actitud más positiva, alcanzar tus logros aunque no sea al primer intento, no lo concebirás como un fracaso o un esfuerzo en vano, sino como una carrera de fondo donde, tanto las victorias como los fracasos son parte imprescindible del camino a la meta.

PARA REDUCIR EL ESTRÉS

Las personas optimistas confían más en sus cualidades que las personas pesimistas o realistas, y por ello afrontan el trabajo de una manera más relajada. Saben que eliminando el estrés y la ansiedad son capaces de rendir más y aprovechar mejor el tiempo de trabajo, por eso comienzan cada jornada y cada proyecto con la certeza de que su trabajo va a resultar exitoso.

PARA SER MÁS PRODUCTIVOS

Si afrontamos nuestro trabajo de una manera positiva, sentiremos los logros como una motivación para continuar esforzándonos, y los fracasos como un aprendizaje para aprender de los errores cometidos en el pasado. Este es el motivo por el que ser optimista te convierte en una persona más productiva.