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Cómo manejar tus emociones en situación de estrés

Life
En situaciones de estrés, nuestras emociones pueden jugarnos una mala pasada. Susan David, una reputada psicóloga del Harvard Medical School contó para Forbes USA las claves de su último libro (Emotional Agility) para navegar en nuestro profundo mundo de los pensamientos y de las emociones.
12 noviembre 2016
REDACCIÓN

Es fácil que nos quedemos bloqueados por nuestros sentimientos cuando nos enfrentamos a dificultades, señala David. "Nuestros pensamientos, historias y emociones empiezan a dominar nuestra acción de manera contraria a nuestros valores, intenciones o a lo que queremos ser en una situación concreta". Por ejemplo, quizá quieras ofrecerte voluntario para liderar un nuevo proyecto, pero no quieres alzar la mano por si no eres elegido. La sabiduría convencional dice que tenemos que dejar a un lado nuestros miedos y empujarnos a hacer lo que queremos, pero según David, varias investigaciones han demostrado que "las emociones vuelven tarde o temprano".
Cualquiera que tenga dos dedos de frente sabe de sobra que el estrés no es positivo en ninguna circunstancia y que, aunque a veces no lo notemos a corto plazo, puede causar problemas físicos y emocionales de una gravedad considerable. De hecho, investigadores de la Universidad de Yale han revelado que el estrés reduce la materia gris en algunas áreas del cerebro responsables del autocontrol, lo que causa que cada vez sea más difícil controlar nuestros nervios. Es una especie de círculo vicioso en el que es fácil entrar pero difícil salir. A continuación enumeramos 7 formas de frenar el daño que puede causarte el estrés.
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En lugar de ignorar tus sentimientos, David recomienda etiquetar cada cosa que sientas específicamente. Digamos que no te han tenido en consideración durante una reunión. No generalices tu frustración. Para enfrentarse a esto, David recomienda crear un espacio mental entre la emoción y el pensamiento sucesivo.

Una vez hayas creado espacio mental, retrocede un paso y busca otras perspectivas. ¿Cómo habrías actuado en otro lugar? "La agilidad emocional no va sobre acertar o equivocarse, si no sobre si tu comportamiento te sirve de ayuda", señala David.

A la hora de decidir cómo reaccionar, considera si tu próximo paso está alineado con tus valores o el sentimiento sobre la persona que quieres ser. Simplemente hay que prestarle más atención a tus emociones y pensamientos para volverte emocionalmente ágil y saber trazar el camino para conseguir tus objetivos.
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